Es el trato desfavorable a una persona o grupo por razón de su edad. Es una manifestación del edadismo, que justifica este trato desigual en prejuicios y estereotipos.
Aunque puede afectar tanto a jóvenes como a personas mayores, es en estas últimas donde tiene mayor impacto. Según las Naciones Unidas, el edadismo tiene consecuencias graves y amplias para la salud y el bienestar de las personas. Aunque puede afectar tanto a jóvenes como a adultos es en las personas mayores en las que tiene mayor impacto. Entre este grupo de edad, el edadismo se asocia con una peor salud física y mental, un mayor aislamiento social y soledad, una mayor inseguridad financiera, una menor calidad de vida y unas mayores tasas de muertes prematuras.
Una empresa solicita a una agencia de contratación que no seleccione a personas menores de 25 años.
Una empresa decide no alquilar una bicicleta a una persona de 66 años porque considera que es demasiado mayor para esta actividad.
A una pareja de 70 años no les permiten acceder a un alquiler porque les dicen que a su edad no podrán pagar la mensualidad.
A una persona mayor que pretende comprar a plazos un audífono le exigen un aval extra como garantía.