¿Qué es la discriminación?
Discriminar es tratar a una persona o grupo de forma menos favorable que a otras que se encuentren en una situación similar, sin justificación, por uno o varios de los siguientes motivos: nacimiento, origen racial o étnico, sexo, religión, convicción u opinión, edad, discapacidad, orientación o identidad sexual, expresión de género, enfermedad o condición de salud, estado serológico y/o predisposición genética a sufrir patologías y trastornos, lengua, situación socio económica o cualquier otra circunstancia personal o social.
Existen diferentes tipos de discriminación:
- Discriminación directa: ocurre cuando una persona recibe un trato menos favorable que otra en una situación similar por alguna de sus características personales. Por ejemplo: una oferta de alquiler que excluye a personas de una determinada etnia o nacionalidad.
- Discriminación indirecta: se produce cuando una norma, requisito o práctica aparentemente neutral perjudica en mayor medida a un grupo de personas. Por ejemplo: en el trabajo, exigir una disponibilidad horaria muy amplia para un ascenso puede perjudicar especialmente a quienes tienen responsabilidades de cuidados.
- Discriminación por asociación: tiene lugar cuando una persona es discriminada por su relación con otra persona o con un grupo que posee una determinada característica. Por ejemplo: tratar de forma desfavorable a una persona empleada por tener un/a hijo/a con discapacidad.
- Discriminación por error: se da cuando alguien es discriminado por una característica que en realidad no tiene, debido a una suposición equivocada. Por ejemplo: una persona heterosexual que sufre comentarios o trato homófobo porque se piensa erróneamente que es homosexual.
- Discriminación múltiple: se produce cuando una persona sufre discriminación por varios motivos al mismo tiempo. Por ejemplo: una persona negra con movilidad reducida que recibe un trato desfavorable tanto por su origen racial como por su discapacidad.
- Discriminación interseccional: se da cuando varias causas de discriminación interactúan entre sí y generan una forma específica de discriminación que no puede entenderse separando cada causa. Por ejemplo: en una empresa se promociona a hombres musulmanes y a mujeres no musulmanas, pero no a mujeres musulmanas, que quedan excluidas por la combinación de género y religión.
- Acoso discriminatorio: es cualquier comportamiento basado en prejuicios o estereotipos que atenta contra la dignidad de una persona o grupo y crea un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo. Por ejemplo: una mujer lesbiana recibe insultos y burlas constantes acerca de su orientación sexual por parte de su equipo de trabajo.
- Orden o instrucción de discriminar: también es discriminación pedir, ordenar o animar a otra persona a que trate de forma desfavorable a alguien por sus características. Por ejemplo: indicar a un empleado que no atienda a personas de un determinado origen.
- Represalias: se entiende por represalia cualquier trato adverso o consecuencia negativa que pueda sufrir una persona o grupo en que se integra por intervenir, participar o colaborar en un procedimiento administrativo o proceso judicial destinado a impedir o hacer cesar una situación discriminatoria, o por haber presentado una queja, reclamación, denuncia, demanda o recurso de cualquier tipo con el mismo objeto. Por ejemplo: una persona que ha denunciado a su empresa por discriminación salarial es trasladada a un puesto de trabajo lejos de su casa.
Quedan excluidos de lo señalado en el párrafo anterior los supuestos que pudieran ser constitutivos de ilícito penal.
Supuestos que no se consideran discriminación:
- Acciones positivas: son medidas destinadas a reducir desigualdades que afectan a determinados grupos y a garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades. Por ejemplo: programas de apoyo al empleo dirigidos a personas con discapacidad o a colectivos que sufren mayores dificultades de acceso al trabajo.
- Diferencias de trato que no son discriminación: no todas las diferencias de trato son discriminatorias. Puede haber situaciones en las que una medida esté justificada porque tiene un objetivo legítimo y es adecuada y proporcional para alcanzarlo. Por ejemplo: exigir haber completado una determinada carrera universitaria para acceder a un puesto en medicina no constituye una discriminación.
Para conocer mejor qué es la discriminación, puedes consultar la Ley 15/2022, de 12 de julio, integral para la igualdad de trato y la no discriminación. ¿Quieres saber más sobre esta ley?