La expresión de género se refiere a la manifestación que cada persona hace de su identidad sexual a través de aspectos como la forma de vestir, el peinado, los gestos, la voz, el comportamiento o incluso el nombre y los pronombres que se utilizan. Es la dimensión social y visible del género, y puede estar influida por normas culturales, expectativas sociales o preferencias personales. La expresión de género puede ser percibida como masculina, femenina, andrógina, neutra o de otras formas. Tratar de manera desigual a alguien por este motivo es un acto de discriminación por expresión de género.
Para garantizar que en España se pueda vivir la orientación sexual, la identidad sexual, la expresión de género, las características sexuales y la diversidad familiar con plena libertad se aprobó la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI. Sin embargo, todavía existen discriminaciones por expresión de género.
A un niño le prohíben acceder al equipo de fútbol de su barrio por llevar las uñas pintadas.
A una chica le prohíben salir en el desfile de trajes regionales de su localidad por querer llevar la vestimenta tradicional masculina en lugar de la femenina.
Prohíben entrar en una discoteca a un chico por llevar falda.
Los organizadores de la liga de fútbol femenino descalifican a un equipo de chicas por tener una jugadora con el pelo muy corto alegando que no aparenta ser femenina.